Madame Bovary de Gustave Flabuert es una obra exquisita. Flaubert crea unos personajes tangibles. Charles: débil, flaco, flojo y sobre todo dependiente. Al contraste Emma, una heroína bellísima culta y sobre todo con un gusto impecable y una apreciación para la fineza infinita. Obviamente la unión de estos dos extremos resulta de manera desastrosa. Charles esta enfatuado de Emma, al cuanto crece su amor por ella crece el disgusto que ella tiene por Charles. Este conflicto silencioso se manifiesta de manera únicamente vivida. Acentuado por el contraste entre el realismo y el romanticismo, distinguiendo el mundo de Emma, surreal e idealista, con la brutal realidad que confrontamos todos. Poco a poco se van aumentando los conflictos y la situación entre Emma y Charles va empeorando. No hay palabras para glorificar la obra de Gustabe Flaubert, todos los tentativos terminan siendo subestimaciones. Madame Bovary es impecable.
martes, 8 de noviembre de 2011
Reflexion Madame Bovary
Madame Bovary de Gustave Flabuert es una obra exquisita. Flaubert crea unos personajes tangibles. Charles: débil, flaco, flojo y sobre todo dependiente. Al contraste Emma, una heroína bellísima culta y sobre todo con un gusto impecable y una apreciación para la fineza infinita. Obviamente la unión de estos dos extremos resulta de manera desastrosa. Charles esta enfatuado de Emma, al cuanto crece su amor por ella crece el disgusto que ella tiene por Charles. Este conflicto silencioso se manifiesta de manera únicamente vivida. Acentuado por el contraste entre el realismo y el romanticismo, distinguiendo el mundo de Emma, surreal e idealista, con la brutal realidad que confrontamos todos. Poco a poco se van aumentando los conflictos y la situación entre Emma y Charles va empeorando. No hay palabras para glorificar la obra de Gustabe Flaubert, todos los tentativos terminan siendo subestimaciones. Madame Bovary es impecable.
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